22 ago 2010

RELATOS DE UNA PESADILLA... benditas palabras graves.

Si algún maestro de castellano  me hubiera  preguntado alguna vez cuál era la regla ortográfica que no querría aprender, le habría respondido sin dudar: “la acentuación de las palabras graves”

Y si ustedes hoy me preguntaran por la regla  que menos quisiera enseñarles, la respuesta sería la misma.

Es magnamente grave para mí tener que articular todo lo que implica identificar una palabra de esas y determinar si se puede o no tildar.

La regla básica dice:

Es grave toda palabra que lleva el acento en la penúltima sílaba.

Un ejemplo de ellas es la palabra,  palabra

Hagamos nuevamente la descomposición silábica:

Pa-la-bra

Y notamos pues que la mayor fuerza de voz la hacemos en   ≈la≈

Ajá, y entonces ¿dónde está la tilde?

Ahí va la segunda parte de la regla: se tildan aquellas palabras graves que no terminan  en vocal ni en consonante N o S.

Sí, son lo contrario a las agudas, es por ello que palabra no se tilda aunque sea grave, porque termina en una vocal.

Es así como  crimen, aclaramos, contexto, concreto  y otras palabras con ese tipo de terminaciones no llevan tilde — ¡ojo!— ni por equivocación.

Se preguntarán ahora por qué dije que me parecía tan complicada la explicación de esta regla.

Pues les explico, las palabras que dije, son relativamente sencillas, una sílaba, una vocal, fácil.

Pero ¿cómo hacemos para diferenciar, o más bien, para hacer la descomposición de aquéllas palabras –como asociación- que contienen más de una vocal entre cada consonante?

En la próxima publicación… espere, 

Relatos de una pesadilla II parte.
Hiato, diptongo y triptongo.

1 comentario:

  1. Es magnamente grave para mí buscar criticar algo tan bien escrito.... TE FELICITO

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